Maceta de cerámica natural Shaya
Por qué querrás tener la maceta de Bloomingville: La maceta Shaya está hecha a mano y desprende una elegancia sencilla. Gracias al esmalte reactivo, cada maceta tiene matices de color sutiles y únicos, así que llevas a casa una pieza exclusiva. Sus tres pequeñas patas elevan literalmente el diseño, aportando ligereza y elegancia a tu encimera o alféizar. Ideal para plantas pequeñas y hierbas frescas, pero también muy práctica junto al fregadero para guardar paños y cepillos.
Detalles y material: La Shaya está fabricada en cerámica de alta calidad en un cálido tono beige/natural. Sus dimensiones b × a × p 15 × 17 × 21,5 cm la hacen lo suficientemente compacta para espacios pequeños, pero con espacio suficiente para hierbas o utensilios de cocina. El trabajo artesanal y el esmalte reactivo le dan un aspecto vibrante y con capas; cada pieza es única. Las tres patas aportan estabilidad y mantienen la superficie ordenada.
Consejo de uso: Coloca la maceta en el alféizar con albahaca o menta para un toque fresco, o úsala junto al fregadero para organizar tus cepillos y paños con estilo. Combínala con otros objetos de cerámica en tonos neutros similares para un conjunto tranquilo y atemporal. Así creas fácilmente un ambiente cuidado con un toque funcional.
¿Necesitas más unidades? Estaremos encantados de hacerte una propuesta a medida. Ponte en contacto.
Por qué querrás tener la maceta de Bloomingville: La maceta Shaya está hecha a mano y desprende una elegancia sencilla. Gracias al esmalte reactivo, cada maceta tiene matices de color sutiles y únicos, así que llevas a casa una pieza exclusiva. Sus tres pequeñas patas elevan literalmente el diseño, aportando ligereza y elegancia a tu encimera o alféizar. Ideal para plantas pequeñas y hierbas frescas, pero también muy práctica junto al fregadero para guardar paños y cepillos.
Detalles y material: La Shaya está fabricada en cerámica de alta calidad en un cálido tono beige/natural. Sus dimensiones b × a × p 15 × 17 × 21,5 cm la hacen lo suficientemente compacta para espacios pequeños, pero con espacio suficiente para hierbas o utensilios de cocina. El trabajo artesanal y el esmalte reactivo le dan un aspecto vibrante y con capas; cada pieza es única. Las tres patas aportan estabilidad y mantienen la superficie ordenada.
Consejo de uso: Coloca la maceta en el alféizar con albahaca o menta para un toque fresco, o úsala junto al fregadero para organizar tus cepillos y paños con estilo. Combínala con otros objetos de cerámica en tonos neutros similares para un conjunto tranquilo y atemporal. Así creas fácilmente un ambiente cuidado con un toque funcional.
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