Plato de loza marrón Heikki 19cm
Por qué quieres tener el cuenco de Bloomingville: Hay piezas que aportan calma a tu mesa al instante. El cuenco Heikki lo consigue sin esfuerzo: el relieve se siente refinado y los tonos terrosos, pintados a mano, aportan calidez sin imponerse. Para una pausa tranquila de café con unos frutos secos o como acento sutil en tu mesa de centro: es de esas piezas que usas a diario y, aun así, sigue siendo especial. Como cada pincelada queda distinta, tu ejemplar adquiere un carácter propio que no cansa.
Detalles y material: El cuenco está hecho de cerámica en un tono marrón profundo, con un precioso dibujo en relieve y pintado a mano en matices cálidos y terrosos. Gracias a su tamaño de ø 19 cm, es ideal para servir aperitivos y queda igual de bonito como cuenco decorativo en la mesa de centro. El peso y la textura transmiten una sensación sólida, para que te apetezca cogerlo tanto en los momentos cotidianos como en una mesa puesta con esmero.
Consejo de uso: Coloca el Heikki sobre una bandeja de madera o de piedra, combínalo con vidrio en contraste o una servilleta de lino y cambia el contenido según la estación, desde cítricos frescos hasta flores secas. Deja el relieve a la vista sin apilar demasiado. Elige este cuenco si buscas algo refinado que te dé placer cada día.
¿Necesitas más unidades? Estaremos encantados de hacerte una propuesta a medida. Ponte en contacto.
Por qué quieres tener el cuenco de Bloomingville: Hay piezas que aportan calma a tu mesa al instante. El cuenco Heikki lo consigue sin esfuerzo: el relieve se siente refinado y los tonos terrosos, pintados a mano, aportan calidez sin imponerse. Para una pausa tranquila de café con unos frutos secos o como acento sutil en tu mesa de centro: es de esas piezas que usas a diario y, aun así, sigue siendo especial. Como cada pincelada queda distinta, tu ejemplar adquiere un carácter propio que no cansa.
Detalles y material: El cuenco está hecho de cerámica en un tono marrón profundo, con un precioso dibujo en relieve y pintado a mano en matices cálidos y terrosos. Gracias a su tamaño de ø 19 cm, es ideal para servir aperitivos y queda igual de bonito como cuenco decorativo en la mesa de centro. El peso y la textura transmiten una sensación sólida, para que te apetezca cogerlo tanto en los momentos cotidianos como en una mesa puesta con esmero.
Consejo de uso: Coloca el Heikki sobre una bandeja de madera o de piedra, combínalo con vidrio en contraste o una servilleta de lino y cambia el contenido según la estación, desde cítricos frescos hasta flores secas. Deja el relieve a la vista sin apilar demasiado. Elige este cuenco si buscas algo refinado que te dé placer cada día.
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