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Crispy pan pizza: knapperig, luchtig en precies goed voor een rustige avond

Pan pizza is vergevingsgezind – het deeg krijgt de tijd om te rusten, waardoor je een knapperige buitenkant en een zachte, luchtige binnenkant krijgt zonder stress. Geen perfecte technieken nodig, gewoon geduld en goede ingrediënten. De bodem wordt goudbruin en krokant in de pan, de toppings krijgen precies genoeg hitte, en het resultaat is een pizza die aanvoelt als een rustige avond in plaats van een project.

Pizza de sartén crujiente: dorada, esponjosa y perfecta para una noche tranquila

A veces quieres cocinar sin prisas. Una masa que tenga tiempo de reposar, una cocina que se va calentando poco a poco y una pizza que casi te invita sola a sentarte a la mesa. Esta crispy pan pizza es בדיוק un plato así. No necesitas piedra para pizza ni técnica complicada. Una sartén apta para horno, una buena masa y suficiente aceite de oliva son la base.

El resultado es una pizza con base crujiente, bordes dorados y un interior suave y aireado. El topping lo puedes mantener sencillo con salsa de tomate, queso y orégano, o adaptarlo con lo que tengas en casa. Eso sí, procura que el relleno sea ligero, para que la base siga bien crujiente.

Tiempo de preparación: unas 2 horas, incluido el tiempo de levado. Tiempo activo de cocinado: unos 25 minutos. Preparación previa: puedes hacer la masa con 12 a 24 horas de antelación y dejarla levar en la nevera.

Por qué la pizza en sartén es tan fácil de hacer

En la pizza en sartén, la masa primero se hornea en una capa de aceite de oliva en la sartén. Así la base queda firme, dorada y crujiente. Después la sartén va al horno para que la parte superior se cocine y el queso se funda bien.

La masa es muy agradecida. Si leva un poco más tiempo, normalmente no pasa nada. ¿La masa rebota al estirarla? Déjala reposar un momento y vuelve a intentarlo. Ese descanso la vuelve más flexible y te da una base más aireada.

  • Poco trabajo, gran resultado: la masa hace casi todo sola.
  • Perfecta para entre semana: prepara la masa un día antes.
  • Fácil de adaptar: cambia la salsa, el queso y los toppings.
  • Base crujiente: el aceite en la sartén crea esos bordes deliciosos.

Ingredientes para 2 pequeñas pizzas en sartén o 1 grande

Para la masa

  • 350 g de harina, harina de trigo o harina para pizza
  • 7 g de levadura seca
  • 1 cdta. de azúcar o miel
  • 1 cdta. de sal fina
  • 260 ml de agua tibia
  • 2 cdas. de aceite de oliva para la masa

Para la base y el topping

  • 4 a 6 cdas. de salsa de tomate
  • 200 a 250 g de mozzarella rallada, o una mezcla con queso joven para que funda mejor
  • 1 cebolla roja pequeña, en rodajas finas
  • 1 puñado de aceitunas o alcaparras, opcional
  • 1 a 2 cdtas. de orégano seco o hierbas italianas
  • Aceite de oliva para la sartén
  • Acabado: pimienta recién molida, un chorrito de buen aceite de oliva y, si quieres, un poco de sal marina en pirámides de Nicolas Vahé

Para una base de tomate con más profundidad, también puedes usar salsa de tomate con tomates secos y sabor intenso. Usa una capa fina. Unas pocas cucharadas bastan para que la pizza tenga un sabor más cálido y más intenso.

Modo de preparación

1. Prepara la masa

  • Mezcla el agua tibia con la levadura y el azúcar o la miel en un bol grande.
  • Deja reposar durante 5 minutos, hasta que empiece a formar una ligera espuma.
  • Añade la harina, la sal y 2 cucharadas de aceite de oliva.
  • Mezcla y amasa durante 5 a 8 minutos, a mano o con una batidora, hasta obtener una masa suave.
  • Unta ligeramente un bol con aceite.
  • Pon la masa dentro, cúbrela y deja que leve durante 60 a 90 minutos, hasta que haya aumentado claramente de volumen.

La masa no tiene que quedar perfectamente lisa, pero sí debe sentirse flexible. ¿Está muy pegajosa? Entonces no añadas mucha harina de inmediato. Una masa un poco pegajosa suele dar una pizza más aireada.

2. Precalienta el horno y elige tu sartén

  • Precalienta el horno a 230 a 240°C.
  • Usa una sartén apta para horno o una sartén de hierro fundido de aproximadamente 24 a 28 cm.
  • ¿Vas a hacer dos pizzas pequeñas? Entonces divide la masa en dos partes.

Una sartén de hierro fundido transmite mucho calor y por eso da una base estupenda. ¿No tienes una? Entonces usa una sartén resistente apta para el horno. Comprueba bien que el mango soporte altas temperaturas del horno.

3. Dale forma a la masa en la sartén

  • Vierte 1 a 2 cucharadas de aceite de oliva en la sartén.
  • Gira la sartén para que la base y el borde queden ligeramente engrasados.
  • Coloca la masa en la sartén.
  • Presiónala con las yemas de los dedos con suavidad hacia los bordes.
  • ¿La masa recupera su forma? Déjala reposar 10 minutos y luego sigue.
  • Deja reposar la masa en la sartén durante 15 a 20 minutos más.

Ese segundo reposo breve marca la diferencia. La masa queda más aireada y el borde gana más volumen. No expulses todo el aire de la masa, sobre todo en el borde.

4. Cubre la pizza ligeramente

  • Extiende la salsa de tomate en una capa fina sobre la masa.
  • Deja libre aproximadamente 1 a 2 cm del borde.
  • Reparte el queso uniformemente sobre la salsa.
  • Añade cebolla roja, aceitunas o alcaparras y orégano.

Mejor usa un poco menos de topping que demasiado. Demasiada humedad o demasiado queso hace que la base pese más y quede menos crujiente. Cocina primero brevemente las verduras húmedas, como los champiñones o el pimiento.

5. Hornea primero en el fuego

  • Pon la sartén a fuego medio-alto.
  • Hornea la pizza de 3 a 5 minutos, hasta que la base empiece a cuajarse.
  • Oyes que el aceite chisporrotea suavemente en el borde.
  • Levanta con cuidado un borde con una espátula para comprobar el color.

Este paso garantiza una base crujiente. No subas demasiado el fuego, porque entonces la base se oscurecerá antes de que la pizza se cocine bien en el horno.

6. Sigue horneando en el horno

  • Coloca con cuidado la sartén en el horno caliente.
  • Hornea la pizza durante 10 a 14 minutos, hasta que el queso burbujee y los bordes estén dorados.
  • Saca la sartén del horno y deja reposar la pizza 2 minutos.
  • Desliza luego la pizza con una espátula sobre una tabla o rejilla.

No dejes la pizza demasiado tiempo en la sartén después de hornearla. Con el calor y el vapor, la base puede ablandarse. Sobre una tabla o rejilla se mantiene más crujiente.

A qué debes prestar atención

  • Usa suficiente aceite en la sartén. Así conseguirás una base crujiente.
  • Deja reposar la masa si se retrae. Así podrás darle forma con más facilidad.
  • No pongas demasiado topping. Así la base se mantiene ligera y crujiente.
  • Hornea primero brevemente los ingredientes húmedos. Así evitas una pizza empapada.
  • Saca la pizza de la sartén después de hornearla. Así la base se mantiene firme.

Sustitutos inteligentes

  • ¿No tienes harina para pizza? La harina de trigo normal también funciona bien.
  • ¿No tienes mozzarella? Usa queso joven, provolone o una mezcla de quesos.
  • ¿No tienes salsa de tomate? Usa salsa de tomate seco o passata con orégano.
  • ¿No tienes cebolla roja? Usa chalota, cebolleta o prescinde de ella.
  • ¿No tienes sartén de hierro fundido? Usa una sartén apta para horno o una fuente resistente para el horno.

Consejos para servir

Corta la pizza en porciones y sírvela enseguida. Así la base quedará en su punto más crujiente y el queso seguirá bien tierno. Termina con pimienta recién molida, un chorrito de aceite de oliva y, si quieres, unas escamas de sal.

  • Para más frescura: añade rúcula, albahaca o ralladura de limón después de hornear.
  • Para más picante: usa aceite de chile o una pizca de copos de chile.
  • Para una mesa sencilla: sirve sobre una tabla grande o una fuente sencilla.
  • Para toppings extra: coloca alcaparras, aceitunas o hierbas frescas aparte en la mesa.

Variaciones de crispy pan pizza

Picante y dulce

  • Añade finas rodajas de salami o salchicha picante.
  • Termina con un poco de miel después de hornear.
  • Usa unas gotas de aceite de chile para darle un toque picante.

Con muchas verduras y sabrosa

  • Saltea primero los champiñones hasta que estén dorados en una sartén.
  • Dora previamente el pimiento brevemente, para que suelte menos humedad.
  • Añade rúcula o albahaca después de hornear para darle frescura.

Más sabor en el acabado

  • Añade una cucharadita de hierbas italianas a la salsa.
  • Termina con un poco de sal marina Nicolas Vahé.
  • Usa un buen aceite de oliva como último toque sobre la pizza caliente.

Planificar con antelación

Puedes preparar la masa con antelación sin problema. Después de amasarla, déjala 30 minutos a temperatura ambiente y luego guárdala tapada en la nevera. Allí puede levar tranquilamente durante 12 a 24 horas.

Saca la masa de la nevera unos 45 minutos antes de usarla. Así estará más flexible y podrás presionarla en la sartén con más facilidad.

¿Quieres ir más rápido? Prepara una pizza grande en lugar de dos pequeñas. Así ahorras cambios de sartén y tiempo de horno.

Conservar y recalentar las sobras

Las sobras se pueden conservar en la nevera hasta 2 días. Deja que la pizza se enfríe primero y guarda las porciones tapadas.

Lo mejor es recalentar la pizza en una sartén a fuego bajo o medio-bajo. Si quieres, pon una tapa brevemente sobre la sartén para que el queso vuelva a ablandarse. Después retira la tapa para que la base recupere su textura crujiente.

También puedes recalentarla en el horno. Calcula aproximadamente 6 a 8 minutos a 190°C.

Preguntas frecuentes

¿Puedo preparar la masa con antelación?

Sí. Puedes dejar que la masa fermente de 12 a 24 horas en la nevera. Sáquela con tiempo para que recupere su elasticidad.

¿Por qué mi base no queda crujiente?

Probablemente hay demasiado topping, la sartén no está lo bastante caliente o la pizza se queda demasiado tiempo en la sartén después de hornearla. Usa suficiente aceite y cocina primero un momento en el fuego.

¿Puedo hacer pizza al sartén sin una sartén de hierro fundido?

Sí. Usa una sartén apta para horno o una fuente resistente. La base puede quedar un poco menos crujiente, pero sigue funcionando bien.

¿Qué toppings funcionan mejor?

Los toppings secos o precocidos funcionan mejor. Piensa en cebolla roja, aceitunas, alcaparras, salami, champiñones precocidos, pimiento asado o rúcula después del horneado.

¿Qué productos de Nicolas Vahé encajan aquí?

Un buen aceite de oliva, escamas de sal marina, salsa de tomate seco o una mezcla sutil de especias encaja muy bien con la pizza al sartén. Usa los condimentos con moderación, para que la base, la salsa y el queso se mantengan en perfecto equilibrio. Encontrarás más ideas entre las recetas de Nicolas Vahé.

Para terminar

Esta pizza crujiente al sartén es sencilla, pero sí requiere un poco de reposo. Dale tiempo a la masa, usa suficiente aceite en la sartén y no cargues demasiado la pizza. Así conseguirás una base crujiente por fuera y suave por dentro.

Es una receta estupenda para una noche en la que te apetece preparar algo cálido y casero. Con una buena salsa, queso, unos cuantos toppings y un pequeño acabado de aceite o sal, conviertes una pizza sencilla en una comida hecha con mimo.

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