Las patatas confitadas se cocinan lentamente en aceite, lo que las deja tiernas por dentro y doradas por fuera. Con aceite de romero les das un sabor especiado sin necesidad de muchos ingredientes sueltos.
Este acompañamiento combina muy bien con pescado, pollo, verduras asadas o una cena festiva. Requiere algo más de tiempo que unas patatas cocidas, pero la preparación sigue siendo sencilla: cocer a fuego lento y después darles un toque crujiente.
- Tiempo de preparación: unos 20 minutos activos
- Tiempo de horno: 45 a 60 minutos
- Para: 4 personas como acompañamiento
- Tipo: plato de patatas al horno
¿Por qué confitar patatas?
Al confitarlas, cocinas las patatas lentamente en aceite o grasa a una temperatura baja. Así quedan cremosas por dentro. Después puedes asarlas brevemente a una temperatura más alta para que queden crujientes por fuera.
Las patatas pequeñas de cocción firme funcionan mejor. Conservan bien la forma y absorben muy bien el sabor del romero.
Ingredientes
- 1 kg de patatas pequeñas de cocción firme
- 150 a 200 ml de aceite de romero o aceite de oliva suave con romero
- 2 ramitas de romero fresco
- 2 dientes de ajo, machacados
- 1 cda de mantequilla, opcional
- Pirámides de sal marina al gusto
- Pimienta negra al gusto
Cómo hacer patatas confitadas
- Precalienta el horno a 150 grados.
- Lava las patatas y parte por la mitad las más grandes. Sécalas muy bien.
- Coloca las patatas en una fuente de horno, bastante juntas entre sí.
- Vierte el aceite de romero por encima. Añade el ajo y el romero.
- Cocina las patatas durante 45 a 60 minutos, hasta que estén tiernas al pincharlas.
- Saca las patatas del aceite y colócalas en una bandeja de horno.
- Sube el horno a 220 grados y ásalas durante 10 a 15 minutos más, hasta que los bordes estén dorados.
- Termina con sal marina, pimienta y, si quieres, un poco de mantequilla.
¿En qué debes fijarte?
Seca bien las patatas antes de ponerlas en el aceite. Demasiada humedad hace que el aceite salpique y dificulta que queden bordes bonitos. Deja escurrir las patatas un momento después de cocinarlas antes de tostarlas hasta que queden crujientes.
No tires el aceite de inmediato. Cuélalo y úsalo más tarde para verduras asadas o una vinagreta, siempre que se haya mantenido limpio y no se haya calentado demasiado.
Servir
Las patatas confitadas están deliciosas con una ensalada fresca, pescado frito o col asada. Sírvelas en una fuente amplia y añade la sal solo al final para que la textura se mantenga perfecta.
Para condimentos que combinen, puedes echar un vistazo a la colección Nicolas Vahé. Este plato también queda muy bien junto a pescado con granos de pimienta verde y alcaparras.
Variaciones
- Con limón: ralla un poco de piel de limón sobre las patatas justo antes de servir.
- Con más ajo: machaca el ajo cocinado y mézclalo con las patatas.
- Con hierbas: añade tomillo o salvia al aceite.
- Extra crujientes: aplasta ligeramente las patatas antes de asarlas por segunda vez.
Preguntas frecuentes
¿Qué patatas usas para las patatas confitadas?
Las patatas pequeñas de cocción firme son las más adecuadas. Se mantienen compactas y consiguen un interior suave y delicioso.
¿Se pueden preparar las patatas confitadas con antelación?
Sí. Cocina las patatas previamente en el aceite y ásalas hasta que queden crujientes justo antes de comer.
¿Las patatas tienen que quedar completamente cubiertas de aceite?
No del todo, pero sí deben quedar bien cubiertas por el aceite. Si quieres, remuévelas a mitad de cocción.
¿Con qué sirves las patatas confitadas?
Van muy bien con pescado, pollo, bistec, verduras asadas o una fresca ensalada de tomate.